Introducción
Una antigua ley en Oriente era similar a la ley de Hamurabi “ojo por ojo y diente por diente”. Su aplicación era rigurosamente cumplida, incluso en el caso de una muerte que se producía de manera accidental.
En esta clase de estructura social, era imposible para un practicante de Artes Marciales poner a prueba su habilidad para la defensa personal, intercambiando ataques y defensas en combate, con algún oponente real en movimiento. Hacemos notar que el actual sistema controlado de combate, y las protecciones, no habían sido desarrolladas aún, por lo que el peligro de que se produjeran lesiones era muy grande. Debido a esto, es que el progreso individual del practicante se veía ciertamente obstaculizado, t¿asta que un imaginativo artista marcial creó las primeras formas o tules.
El tul es una sucesión de movimientos fundamentales, que incluyen técnicas de ataque y defensa. El estudiante se enfrenta con varios oponentes imaginarios, en distintas situaciones, utilizando ataques y bloqueos desde diferentes posiciones siguiendo una secuencia determinada.
La práctica del tul permite desarrollar las técnicas de combate, aumentar la flexibilidad de los movimientos, desarrollar una musculatura fuerte, un preciso control respiratorio, además de mociones armoniosas con movimientos rítmicos y fluidos. También nos permite adquirir ciertas técnicas especiales que no se consiguen con los ejercicios fundamentales ni con el combate.
Aunque el combate nos da una sencilla manera de apreciar el grado de capacidad de un alumno, es con los tules que tenemos un barómetro más crítico para evaluar la técnica individual.
Los siguientes puntos deben ser considerados para la realización de los tules.
1. El tul debe comenzar y terminar .n el mismo punto. Esto nos indica el grado de precisión adquirida.
2. La posición y el frente correcto deben ser mantenidos en todo momento.
3. Los músculos del cuerpo deben estar tensos o relajados en los momentos correspondientes del ejercicio.
4. El ejercicio debe ser ejecutado con un movimiento rítmico y relajado o natural.
5. Los movimientos deben ser rápidos o lentos de acuerdo a las instrucciones correspondientes a cada tul.
6. Cada tul debe ser perfeccionado, antes de acceder al siguiente.
7. El estudiante debe conocer el propósito de cada movimiento.
8. El estudiante deberá ejecutar cada movimiento con realismo.
9. Las técnicas de ataque y defensa serán igualmente distribuidas entre manos y piernas, tanto derechas como izquierdas.
Hay un total de 24 formas el Tae Kwon-Do y la razón filosófica para ello es la siguiente:
La vida de un ser humano, probablemente 100 años, puede ser considerada como un día, cuando se la compara con la eternidad, por lo tanto, nosotros los mortales no somos más que simples viajeros que pasamos en un día (24 horas) a través de la eternidad.
Es evidente que nadie puede vivir más que una limitada cantidad de tiempo. Sin embargo mucha gente se esclaviza al materialismo, como si fuera a vivir miles de años, mientras que otra se esfuerza por dejar un buen legado espiritual para las generaciones futuras, logrando así la inmortalidad. Obviamente, el espíritu es eterno, mientras que lo material, no. En consecuencia, lo que podamos dejar para la prosperidad y el crecimiento, físico y espiritual del ser humano, es el hecho más importante en nuestra vida.
“Aquí dejo el Tae Kwon-Do a la humanidad como una señal del hombre a fines del siglo XX.
Las 24 formas representan 24 fiaras, un día, o toda mi vida".
CHOI HONG HI